En la segunda quincena de octubre actuó en tres obras al mismo tiempo. Una locura.

Pablo Saldarriaga: “Una cosa es ser un actor y otra es ser un artista”

El Joker. Chile. La izquierda local. La vida difícil de un hombre de teatro. Una charla sin anestesia con Pablo Saldarriaga, músico, actor y director que, por estos días, vuelca su demencial expresividad en El misterio de Irma Vap (en el teatro Julieta) y en Los Cops (en el teatro La Plaza). Sexo, drogas y drag queens.

Óscar Miranda
11 Nov 2019 | 18:08 h

Jugar con los niños por las tardes. Hacer de drag queen por las noches. Sostener penes de plástico por las madrugadas.

Tal fue la inverosímil rutina de Pablo Saldarriaga (43) durante los fines de semana de octubre. Hasta el domingo 4, este desmesurado músico y actor estuvo trabajando en tres obras al mismo tiempo: El misterio de Irma Vap, Los Cops y El viaje de la luz, en las dos últimas también como director.

Los sábados y domingos eran días imposibles: a las 10 de la mañana empezaba a preparar todo para la función de El viaje..., un show familiar de música e ilusionismo que él dirigía y que arrancaba a las 5 de la tarde, en el Gran Teatro Nacional. A las 6:30 salía disparado hacia el Teatro Julieta de Miraflores, donde a las 8 comenzaba Irma Vap..., la comedia de horror que protagoniza junto a Pietro Sibile. Y a las 9:30 emprendía una carrera de 10 cuadras hacia el Teatro La Plaza, donde a las 11 se monta Los Cops, el otro musical que dirige, este sí nada familiar, una mezcla de erotismo y lecciones de tránsito.

Esa locura ya acabó. El viaje... finalizó el pasado domingo su corta temporada. Pero Irma Vap... y Los Cops siguen en cartelera, así que estos días tampoco son tan fáciles. Por si fuera poco, Pablo es profesor de teatro en la UPC y participa en un programita de cocina en YouTube junto a las gemelas Aguirre.

Lo primero que le pregunto, entonces, es cómo diablos tiene el tiempo –y el cuerpo– para trabajar en tantas cosas a la vez.

Y lo primero que me responde es que la necesidad apremia.

–¿Me preguntas por qué trabajo tanto? ¡Porque la primera mitad del año no hubo nada! –dice entre risas. –¿Sabes qué cosa me ha salvado? Ser la locución de Rexona: “La hinchada no te abandona... y Rexona tampoco” –dice impostando la voz, y nos reímos juntos–. Esa es mi voz. Y otra huevada que me salvó diciembre: “Movistar, patrocinador oficial de la selección” –dice y nos reímos más fuerte–. Puta, esa huevada me salvó meses.

Lo que trata de explicar Pablo es que el actor de teatro, incluso el de rostro más conocido, convive con la incertidumbre laboral y que cuando hay trabajo tiene que tomar el trabajo. Sobre todo cuando el montaje es una obra personal, que él empujó y que planea dirigir.

–Tú no puedes esperar a que te llamen –dice–. Y a veces, cuando te llaman tú estás al servicio del director. Yo creo que una cosa es ser actor y otra es ser artista. Cuando eres artista tienes una postura ante las cosas. Así que sí, creo que hay gente que estamos tratando de decir cosas con nuestro trabajo.

Pablo sonríe al recordar que se suponía que a inicios de noviembre debían empezar las grabaciones de una telenovela en la que actuará, llamada Princesas, pero que el cierre del Congreso postergó todo.

Le digo que qué suerte, porque con las grabaciones encima, su rutina –y su vida– hubieran sido bastante peor.

–¡Qué suerte a nivel tiempo, pero qué mala suerte a nivel presupuesto! –dice con humor.

Música y horror

El misterio de Irma Vap es una comedia de horror de clase B del norteamericano Charles Ludlam. Pablo y Pietro interpretan a ocho personajes y tienen que cambiarse de vestuario 48 veces. Cada función es sumamente agotadora, pero, como dice Pablo, actuar a las órdenes de Pamela Stewart y de su maestra y amiga Rocío Tovar también es completamente divertido.

Los Cops es un proyecto personal. Pablo quería hacer un musical y, al mismo tiempo, abordar un tema que le tocara a la gente. Eligió el del tránsito. La gente que no respeta las reglas de tránsito. Los Cops son un grupo de policías Fénix –Jely Reátegui, Francisco Haya, José Roberto Terry y Pablo– que andan educando a la gente, con bailes eróticos, dildos y juegos sexuales, sobre todo lo que hacemos mal cuando conducimos.

Pablo insiste en lo importante que es que los ciudadanos conozcan las reglas de tránsito, y también sus derechos. Para saber, por ejemplo, cómo actuar cuando los detiene un efectivo.

–En mi caso, por ejemplo, que fumo ganja [marihuana], si me paran, mi actitud antes era como uy, uy, ¿no? El hombre olía y se volvía un monstruo. Pero ahora sacas el artículo tal, ok, estoy stone, según el artículo tal puedo tener esto, vamos a conversar, y están en nada.

Pablo ya había trabajado con Francisco y con José Roberto en Los Qupas y les confió totalmente la parte musical de su nueva obra. Con Jely quería trabajar hace tiempo y esta vez surgió la oportunidad. Él lo cuenta así:

–A Jely y a mí nos gusta mucho esta forma punk de joder. Y ella quería hacer música hace tiempo. En la obra toca el teclado. ¡Se aprendió una línea! Y la pusimos a cantar... Mi labor en Los Cops es más ser el host y ella es el personaje más rico. La gente la ama. Van un montón de chicas a verla, muchas lesbianas –dice, y se mata de risa.

Incendiar la ciudad

Hace unos días, Pablo participó en una charla sobre cine y psicoanálisis, a propósito del éxito del Joker. Rodeado de expertos y seguidores del psicoanálisis, su intervención fue una crítica al fondo de la trama: como a este hombre le pegaron, lo patearon, lo humillaron, entonces, supuestamente se entiende que quiera incendiar la ciudad. Una idea muy reduccionista, dice, y lamentablemente muy frecuente en las cintas de Hollywood.

Pablo vincula esa narrativa a lo que pasa en Chile hoy.

–En Chile hay problemas muy fuertes, pero eso no significa que tienes que volarte el metro. Lúchala de otra manera. Crea política, forma grupos. No es que esté negando [el derecho a] las protestas; al contrario, hay que salir a la calle. Pero hay que organizarse de otra manera.

Pablo dice ser de izquierda. Le pregunto, entonces, por la izquierda local: Nuevo Perú. Verónika Mendoza. Marisa Glave.

–Marisa me parece la más preparada, la más aterrizada, es una persona formada, con ideas, no tiene cochinadas detrás. En el caso de Verónika Mendoza, ella no fue a hacer un partido. A ella la pusieron porque necesitan un líder que los represente. Ella no fue a buscar como el moradito, [Julio] Guzmán, que dice “yo soy, yo soy”. Verónika no. Y ahora tiene que consensuar con un montón de cosas. Está viviendo los contras de un partido político antiguo, teniendo que responder a una filosofía que ya caducó.

Finalmente, le pregunto qué va a ser de su vida en el futuro. ¿Hasta cuándo seguirá con este ritmo demencial de trabajo?

–No quiero seguir dirigiendo-actuando. Trabajaría más de soporte, más de atrás. ¿Solo dirigir? Nooo. Hice Los Cops porque quiero tocar. Y si nos ligan viajes, ya eso sería todo. Y trabajar con las Aguirre, que es comida, vino, música –se ríe–. Imagínate. Si sale eso, chévere. Y si no funciona, vamos a tener que actuar y dirigir o vender algo, no sé. Ahora, si sale lo de la telenovela, ah. Ahí sí me voy a tomar unas caipirinhas.

Dice. Y suelta una carcajada.

Video Recomendado