Columnista invitado

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La República

Transición ecológica para el Perú, una ley urgente

Los países más industrializados se están proponiendo grandes metas de descarbonización de sus economías, es decir, ir dejando la dependencia del petróleo, y en el camino, mejorar la salud, alimentación, empleo y producción de su ciudadanía.

Antonio Zambrano Allende (*)

En los próximos días se debate en la Comisión de Pueblos, Ambiente y Ecología del Congreso de la República el Proyecto de Ley de Transición Ecológica el proyecto de Ley 6935 que permitiría iniciar una transición con incentivos, promoción y metas para dejar nuestra dependencia a los combustibles fósiles, en particular el petróleo, y generar condiciones sociales, económicas y políticas para un país más sostenible.

Este proyecto de Ley, entre muchas otras cosas, declara nuestro país en Emergencia Climática. La declaración de Emergencia Climática no debería ser una novedad sino una respuesta a la demoledora realidad global.

En muchos países del mundo ya han asumido esta declaración y la han traducido en diferentes normas y documentos oficiales. En el Perú tenemos una gran cantidad de ecosistemas frágiles en nuestro territorio, que deberían ser prioridad nacional. Sabemos que nuestro país tiene 7 de las 9 vulnerabilidades frente al Cambio Climático. Los daños medioambientales ocasionados por la extracción de hidrocarburos en el Perú son muy altos.

El asunto no se detiene allí, sino que con el potencial de generación de Energías Renovables no convencionales (Energía Solar, Eólica y/o Geotérmica) que tiene el país se podría abastecer varias veces todas nuestras necesidades energéticas, y además exportar parte de nuestros excedentes, en paralelo, crearemos cientos de puestos de trabajos. Sería bueno revisar el Informe de la Organización Internacional del Trabajo realizado junto con el Banco Interamericano de Desarrollo de agosto 2020: El empleo en un futuro de cero emisiones netas en América Latina y el Caribe, donde, entre otras cosas, se afirma que la transición no solamente nos sacaría de la crisis en las que nos está sumergiendo el COVID-19 sino que podría generar hasta 15 millones de empleos en la región. Toda una ola de posible bonanza que no deberíamos dejar pasar.

La transición ecológica, en este sentido, se presenta no solamente como parte de la apuesta de grupos ecologistas, sino que constituyen las estimaciones más evidentes de la gran mayoría de las agencias internacionales de finanzas, de energía y los Estados desarrollados hoy, pasando por China, y Estados Unidos, hasta México, Colombia o Chile. Los países más industrializados se están proponiendo grandes metas de descarbonización de sus economías, es decir, ir dejando la dependencia del petróleo, y en el camino, mejorar la salud, alimentación, empleo y producción de su ciudadanía. ¿Por qué nosotros no?

El riesgo, en realidad, consiste en no hacer nada al respecto. Datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe - CEPAL determinan que de no aplicar medidas efectivas para transitar en los próximos años a una economía que encare frontalmente el cambio climático, en las próximas décadas nos veremos forzados a gastar entre el 1,5 al 5% de nuestro PBI cada año para paliar los impactos negativos que nos ocasiona este fenómeno, es decir, actuar ahora nos es mucho más rentable. El problema es que prácticamente todas nuestras políticas de promoción y planes no están siendo cumplidas ni implementadas. Hace falta establecer metas y plantearse políticas más audaces.

Hoy por primera vez en la historia del Perú una Ley que plantea dejar los combustibles fósiles bajo tierra (sí, esos que, de acuerdo a datos de la OMS, matan 8,7 millones de personas al año en el mundo solamente por respirar) y establecer un proceso gradual, paulatino y eficiente para transitar a una economía sustentable ecológicamente amigable, es decir, hacia una sociedad independiente del petróleo y más sana consigo misma. ¿Es tan difícil que nuestros legisladores empiecen a entender esto? El país necesita energías limpias, este martes está en las manos del Congreso que empecemos el camino de la sostenibilidad.

(*) Coordinador nacional del Movimiento Ciudadano Frente al Cambio Climático