Edad de la furia

“Tengo mis años, pero los vientos de la calle me hacen cada vez más joven”.

Eloy Jáuregui
26 Nov 2019 | 0:21 h

En mayo de 1958 al vicepresidente de EEUU Nixon no se lo dejó ingresar a San Marcos. Fue una protesta ejemplar de los estudiantes. Y desde La Casona, desde esa vez, miles de marchas tomaban las calles de Lima para expresar la indignación. Entonces la represión atacaba con perros y el llamado “rochabus”.

Hoy, la gente se toma las calles desde Chile, Irak, Colombia y Bolivia. La ciudadanía sale a manifestarse para luchar contra la desigualdad o pedir más democracia. Como en 1968, mi generación vive orgullosa. Ganamos muchas de nuestras libertades gracias a la protesta.

Recuerdo aquel 19 de julio de 1977. El histórico paro nacional contra la dictadura militar del general Morales Bermúdez que obligaron a la constituyente de 1979. Y luego, cientos de marchas por las causas populares. Las calles fueron en teatro de nuestra chilla. No como criaturas tribales, como dice la derecha. Como pueblo organizado contra los abusos y la prepotencia. No hay otra.

La movilización política organizada es el camino. Eso lo sabe ahora Sebastián Piñera. Y va a caer. Y en la Marcha de los 4 Suyos se erigió una política de la identidad para desterrar al fujimorismo. Y nuestra política del asfalto es invencible. Tengo mis años, pero los vientos de la calle me hacen cada vez más joven.

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